En
las Navidades del 2003 se hablaba de que empezarían las obras,
y que habría mucho que hacer hasta llegar al final.
La primera fase fue disponer de varios presupuestos de empresas
constructoras, seleccionadas previamente de un tamaño medio y
que pudieran afrontar el proyecto. Sólo se pudo seleccionar a
una de ellas que es la que inició las obras, Bañuls S.L. que
procede de la zona de Gandía.
Se ha contratado una fase inicial para poder poner en
funcionamiento el templo, pero dependerá de la disponibilidad de
medios económicos poder seguir acabando otras zonas de los
locales y la vivienda, o rematando otras instalaciones del
templo.
Aunque antes se hubiera vallado la parcela y excavado el
sótano, fue en mayo cuando realmente empezaron las obras en
serio. La primera etapa resultó dura, la cimentación. Hay que
contar con el terreno que en este caso se portó bien, salvo unas
vetas de arena que al secarse provocaron algunos
desprendimientos y la necesidad de apuntalamientos recayentes
a la fachada. Si hay que decir la verdad, nos dieron cierta
preocupación y la necesidad de hacer algunos bataches de los
muros de cerramiento con más cuidado y mayores medidas de
seguridad. Pero se remataron sin percances y Ricardo que es el
encargado pudo irse unos días de vacaciones los primeros días de
agosto, aunque durante este mes no pararon los trabajos.
Después del verano empezamos a salir de agujero, primero fue
taparlo con el forjado de suelo y enseguida pilares que salen
rápidos como las setas, aunque aguantan y duran un poco más. Han
sido unos meses hasta ahora que da gusto ver crecer la
estructura, ya solo falta rematar la cubierta de los locales,
seguir subiendo el campanario y que venga una buena grúa para
dejar en su lugar las vigas del techo de la Iglesia. El lugar es
alto con pilares de nueve metros más luego otro de metro y
medio, además del de la planta baja. Será un espectáculo de
sábado o domingo por la mañana, dependerá del permiso del
ayuntamiento para cortar la calle, si es posible, antes de
fiestas y gratis. Seguirán la cubierta y los cerramientos, los
caravisteros tienen faena para algunos meses y después queda
todo lo de dentro.
Ya se va viendo la iglesia, será casi toda en el exterior del
ladrillo salmón que se está viendo en el ábside de la capilla de
la comunión, pero el volumen también se está viendo desde
dentro. Ya se puede entrar en la nave del templo y si pone un
poco de imaginación, abrir la puerta y entrar despacio y ver al
fondo, donde con el tiempo se pondrá el retablo o torcer a la
izquierda y asomarse a la capilla, o bajar por la escalera a la
cripta, amplísima y con luz natural. Yo espero que pronto se
puedan despejar apuntalamientos y disponer de escaleras cómodas
para que se pueda organizar una visita en los días de fiestas.
Una imagen no miente, así que quizá viéndolo, no hay duda que
va en serio, que es un hecho, y que no se trata ya de empezar,
se trata de conseguir medios para acabar las obras y disponer de
todas las instalaciones en breve tiempo.
Yo invitaría a todos a visitar las obras, a conocer el templo,
que para muchos será enseguida ocasión de muchos
acontecimientos, con el apoyo y la ayuda de vecinos y también de
forasteros.
¿Cuando se acabará la iglesia? Está claro que cuando Dios
quiera, pero quizá poniendo los medios y si no hay contratiempos
yo diría que dentro de un año podríamos encontrarnos dentro.
Valencia, 3 de diciembre del 2.004
El 24 de
Febrero de 2007, a las 18:00 horas, el Arzobispo de
Valencia, Excmo. y Rvdmo. Monseñor D. Agustín
García-Gasco, consagró el nuevo templo parroquial Nuestra
Señora del Milagro - San Maximiliano María Kolbe.
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